El silencio es aterrador, las heridas que la mente le ha jugado al corazón, es peor que quitarle la libertad a una delicada mariposa en verano...
Las peores lagrimas, no son aquellas las que opacan la tela entre la tempestad, son aquellas que no aparecen, aquellas que duelen hasta el alma como el inocente llanto de un niño...
Mi corazón se derrumba como un iceber en la antartida, mis alas abatidas por el caos y la obsesión...
Los sueños se pierden, se cegan ante una triste realidad; las vendas que cubrian las perfectas caricias convertidas en heridas, mi cuerpo sería entonces una yaga sin cerrar...
Los suspiros me recuerdan, aquel amor añorando; intento liberar lo que mi cirazón no puede gritar...
Que puedo ver, si mis ojos estan cubiertos, llenos de lagrimas. Que puedo escuchar, si me han llenado de esperanzas. Que puedo respirar si mi alma se ha acabado todo el aire. Que puedo probar si mis labios se congelan. Que puedo sentir, si mi corazón ha partido lejos de mí...
Recordando, suspirando, nostalgias que invaden mi ser, letanías que agobian mi razón…
Epifanías sobre los amorfos sentimientos…
Siento como la noche me atrapa en soledad, como el hechizo de la luna toma mi corazón, lo abraza con esa dulzura, con esa felicidad, con esa melosidad con la que solía abrazarme en medio de las tormentas…
Suspiros desvaneciéndose con el aire, palabras disipándose entre el céfiro, sueños que se pierden en el mar, ilusiones que vuelan como las nubes en primavera…
Mis manos temblando, mi silencio, mis ojos sollozantes, signos que revelan que aún, esta presente…
Las paredes testigos de mi desnudo corazón tan vulnerable, dándome ese calor que ni Febo puede hacer…
Escucho el triste canto de un ángel…
El soplar del viento recordándome caricias, la luz de la luna evoca la luz del amor, ese pequeño rayo de esperanza, esa inerte luminiscencia que parece casi extinguirse, como una vela alumbrando mi oscuridad en medio de mi soledad, alimentada por la fe…
Mi piel sangrante, mi rostro cubierto por cristalinos lamentos provenientes de mi corazón…
Mis ojos tiñéndose del color del agua, revelando mi interior, oh gran pecador que me convertí en el momento que el amar se volvió un delito…
Exhalaciones profundas, delicadas como bellos pétalos al llegar el invierno, mi alma se derrumba con 92 sonidos diferentes entre el color del bien, entre el color del mal, mi corazón se adormece, gotas gritan…
Heridas dejando ver mi vació, mi interior…
Un ángel no puede luchar una batalla donde, nunca pudo luchar…
Callara mi razón de existencia, mi felicidad verdadera en cenizas quedara…
Arrancare de mi corazón esa inocencia, vinculo directo a mi vulnerabilidad, y ahogare mi dolor, cubriré mis heridas con lagrimas, dejare arrastrarme por el frió del verano, cubriré el desierto cenizo de mi tristeza, con flores creadas por lágrimas de mi corazón, y me envolveré en un aroma qué alguna vez, me lleno de dulzura, me perderé entre mil ilusiones, entre mil flores…
Hoy más que nunca sentir el poder de la nostalgia, la melancolía en su máxima expresión, hoy más que nunca, sentí como el calor del viento recorría mi rostro y un suspiro inerte, ineludible salió…
Hoy más que nunca, extraño esos besos, esas caricias que recorrían toda mi piel, esas delicadas manos tomando posesión de mi cara, esos besos que me llenaban de miel…
Hoy más que nunca, pude extrañar con tanta fuerza, con tanto fervor, la luz de la luna sobre mi cara, mis manos llenándose de lágrimas, sobre mis ojos el rostro de aquella mirada llena de luz, de felicidad…
Hoy más que nunca, mis mejillas teniéndose del color del ocaso, mis ojos dejando ver mi corazón, mi piel descubriendo las heridas que aún no cierran…
Hoy más que nunca suspiro, sollozo en medio de la nada, en medio de la tarde, y es el recuerdo de mis brazos entrelazando aquella cintura, el recuerdo que mi alma y mi mente llaman con melancólica melosidad…
Hoy más que nunca puedo oír al céfiro nocturno, el deseo de mi ser, aquella antigua llama del amor que se debilitó con la tormenta, con una ventisca realidad, preguntándome porque, entre lágrimas y suspiros, ¿porqué? , porqué…
Hoy más que nunca, mis labios tan secos, tan tristes y tan grises, mis brazos tan decaídos, tan detenidos…
Hoy más que nunca mi mente se separa de mi corazón, el cobijo del viento, recuerdos entre lágrimas desnudas dejando ver la pasión, mis ya cansados ojos, solo quieren dormir y soñar, observar aquel futuro, el cuál siempre soñó…
Hoy más que nunca, mi alma se desvanece en medio del viento del poniente, mi corazón se cierra frente una adversidad, ocultó mi rostro entre sombras, mis manos cubriendo heridas de esta fría realidad…
Hoy más que nunca sentí la necesidad de ser feliz, de soñar, de creer en una esperanza, de volver a sentir una ilusión, una obsesión, algo por lo cuál no caer, una razón para no decaer…
Mi suspiro entrañable, que despierta en mi la sensación de nostalgia y esperanza, aquel sentimiento inerte que con la leve caricia del viento tocando mi corazón me hace anhelar y soñar, hace imaginarme un mañana donde mi amor abraza la felicidad, donde al fin puedo con ella estar…
Tristezas efímeras que me atrapan por un segundo, desilusiones perpetuas agobiantes en mi pasado, desentrañables momentos que se aferran al corazón, memorias que perduran entre mi piel, que son aludidas con solo sollozar…
La soledad intenta herirme con vagas nostalgias ineludibles que me acompañan a donde voy, pronuncio mil recuerdos sin siquiera recordarlos, el amor oculto que entre palabras es revelado…
Sinfonías cautivantes que reproducen en mí pensar, recuerdos perfectos de melosidad, mi corazón anhelante y suspirante con el pasar de los momentos, ni la noche siquiera, puede ocultar este jardín de bellos sentimientos…
Suspiros que se confunden con el viento, volando a lo alto y ancho del cielo, subiendo más alto que los sueños y los anhelos, llegan más lejos que el infinito, atraviesan el vació, mundo de hielo, esfumándose con una mirada, una caricia…
Sentimientos amorfos que suelen ser afectados por el pasado y el presente, vulnerables ante la ocasión, me hacen sentir esa nostalgia, esa felicidad fugaz que se escapa con la melancolía, se vuelven prisioneros de la tristeza…
Mis ojos revelan lo que el tiempo ha traído consigo, inocentes miembros victimas del corazón que dejan al descubierto cuantas noches en pie, esperando sus brazos, esperando sus besos, pequeñas muestras oscuras de sensibilidad que pesan sobre mi sentir, que dejan ver mi frágil esencia del amor…
Esperando que el tiempo logre terminar lo que, alguna vez, todo el cosmos estuvo a favor, y que la razón le sea otorgada al indefenso corazón, que ángeles terminen con el agobio y el pesar sobre mis hombros, que el amor venza sobre el dolor…
Cicatrices recordando, hasta que grado y de que manera puede golpear nuestra existencia, sin importar el bien o el mal que abunde sobre nuestros corazones, sin importar si estas en la cima de la gloria, en lo más sublime entre las penumbras, cicatrices que tienen que ser formadas, porque tienen, que ser formadas…
Bendecido, y al mismo tiempo maldecido por Cupido, una rara sensación inexplicable, una bizarra enfermedad irónica, de la que nadie ha podido escapar, sin embargo es tan solo, esta bizarra sensación, culpable de que nuestros corazones, sean felices, culpable de sentir, las más bellas y más efímeras sensaciones, que reinan sobre corazones, dándonos esa fuerza, que nada más lo puede hacer…
pues bueno, si bien, aqui os dejo parte de mi vida xD de mi forma de ver el mundo, de sentir y de pensar, haha, empeze a escribir a mis mmm. 14 años? haha, bien recuerdo que era a finales del año 2006 jeje, y pues, como se podran dar cuenta, la mayoria son tristes y depresivos, y saben porqe? Porque al escribir, es una forma de desahogar mi alma y mi espiritu, y claro, mis primeras experiencias lyriquescas fue porque pasaba momentos muy tristes emocionalmente (si, por culpa del sentimiento llamado ''Amor'' que no se ve ni se toca, sino que se siente..) y pues, espero que los disfruten y me den su opinión. n.n