Poema # 169
``Ninfas de la media noche ´´
A través, de las letanías nefastas del petimetre de la ninfa satírica, una lesera de lirismo evoca sobre mi alma, me embarca en un letargo de sensualidad, que se opone de lo sacro y lo santo, de lo nefasto y lo lúgubre…
En una pifia de soledad, las más lúgubres pasiones despiertan los sentidos de lascivia, la esencia del lirismo que se puede percibir entre muro y pared, un profundo letargo de suspiros y deseos, me adormecen entre los brazos de una ninfa, que con cariño y sensualidad, me arrulla entre sus brazos, con su melódico canto de las hadas y las sirenas…
Me envuelvo en Anoxia, mi mente pierde la sensación, pierde la esencia de la noche que con ardid trate de capturar el lirismo de la noche, lo lúgubre de la soledad…
Entre aletargadas letanías, mil pijes suspiros, el petimetre de la ninfa, que con placer y seducción me trata de envolver en lascivia, que con su corsé y su cabello dorado, sus ojos, llenos de pasión de necesidad, ardid conmigo pero no puede, por que es más mi deseo de melosidad, que el suyo de necesidad…
En el cenotafio de la ninfa, me vuelve pije, ante la soledad de la oscuridad, las sombras me envuelven entre sus brazos de frialdad, trato de escapar bebiendo vodka, las anfetaminas pierden su efecto, haciendo nefasta mi presencia, nefasta y pifiaste mi presencia…
Una canción de seducción, que la hada ninfomana me trata de atrapar, su esencia se puede sentir en cada rincón de la habitación, en cada sombra de la media noche…
Trato de entender, las letanías del nigromante, trato de atrapar, la esencia de la melosidad, entre risas y llantos, entre letargos y suspiros…
La pasión del lirismo, se despierta con el canto de la melosidad, la soledad pierde su presencia y es el sacrosanto de un ángel que me llama entre elfas y ninfas, entre sirenas y doncellas de la media noche…
El ángel sacrosanto, es envuelto satíricamente por las ninfas de la mediocridad, la soledad se ve acabada por la nostalgia y la melosidad, por la esencia de la felicidad, se vuelve lascivo el hecho de melosidad, se vuelve en necesidad y no en felicidad, el lirismo sacrosanto acaba con el lúgubre viento de maldad y frialdad, la sensualidad de la ninfomanía se esconde entre las pasiones de las sombras, entre letanías y letargos de la media noche…
Las ninfas de la seducción, intentan ardid, cada vez que caigo en la soledad, la melosidad se vuelve vulnerable en cualquier aspecto, en cualquier sentido y es solo cuestión de tiempo, que quede envuelto entre las pasiones del lirismo…
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